Así como bobiando se me ocurrió lo siguiente...
A partir de hoy, doy rienda suelta al libre albedrío de mis razonamientos más insignificantes o inútiles si se quiere. Escribiré aquí alguna duda o algún cuestionamiento tonto o no tanto (cuac, me acaba de decir un pato que casualmente estaba mirando el monitor), que es el producto neto de largos ratos de razonamientos profundamente inconscientes (el pato acaba de salir corriendo y no entendí por qué). Por lo tanto tengo la plena convicción de que no me va a importar un carajo el grado de boludez que consiga alcanzar, de hecho espero que las reflexiones (que serán de cualquier índole y sobre cualquier cosa), no abandonen nunca su nivel de sencillez práctica. Quiero decir, en ningún momento voy a publicar un auténtico tratado filosófico sobre la Vida, el Universo o el Ser Humano...
IRPF 0: "Los Huevos"
Y me refiero a los que se comen... quiero decir: a los negros... o sea: a los que no los pone la gallina... a los que se ponen arriba de la mesa; para no generar confusiones digamoslo: a los huevos de Pascua, claro. Y la reflexión es la siguiente: el huevo de Pascua es el elemento alimenticio tradicional más dificilmente incorrompible de la humanidad, la ley occidental más respetada del mundo en lo que a algo ingerible se refiere. De hecho me atrevería a afirmar que es la única tradición alimenticia que nos va quedando, snif. PinsenloN, ni el budín, pan dulce, turrón, helado o cualquier otra comida ha logrado establecerse tan rígidamente como algo invariable. Son pocos los que se atreven a romper el huevo antes del domingo, aún teniendolo guardado con un charco de baba debajo de él: "el huevo se rompe el domingo" (ni antes ni después). Porque los que realmente sabemos festejar esta fecha aspiramos a que no sobreviva ningún pedacito de chocolate hasta el lunes, de hecho esa es la gracia. Y como si todo esto fuera poco, existe también en esta costumbre un gran misterio de la humanidad jamás revelado: casi en seguida que finaliza Pascuas no existen más huevos en ningún lado (como sí ocurre con los alimentos navideños por ejemplo). Es así que estas reglas jamás cambian, y la "Institución Huevo de Pascuas", paradojicamente jamás nos va a dar sorpresitas. Disfrutemoslo y no nos olvidemos de lo que dice la tradición religiosa: Jesús murió el viernes, resucitó el domingo, y con esa inspiración propia de Jesús y de quien resucita un domingo (¿a quién no le ha pasado?), se le ocurrió la idea de inventar un chocolate con forma de huevo (más tarde declararía que lo diseñó recordando la forma del Espíritu Santo y no la del huevo de gallina como erroneamente se cree); lo otro ya es sabido, al tiempo se murió de vuelta de un ataque al hígado y Dios ya no lo dejó resucitar de vuelta por pelotudo...
Resiliencia
Hace 7 años


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